Lluvia de Agua, el segundo término solar de la primavera, llega como un mensajero suave, trayendo la promesa de crecimiento y renovación. Como lo sugiere el nombre, este período se caracteriza por un aumento en la precipitación. El aire frío y seco del invierno gradualmente da paso a las brisas húmedas y cálidas de la primavera.
La lluvia durante este período no es solo un fenómeno meteorológico simple; es un elemento vital para el renacimiento de la naturaleza. Despierta a la tierra dormida, nutriendo el suelo y permitiendo que las semillas germinen. Los arroyos y ríos comienzan a hincharse, sus aguas fluyen con nueva energía. En los campos, los agricultores aprovechan el suelo ablandado para plantar las primeras cosechas de la temporada, llenos de esperanza por una abundante recolección.
Para nosotros, el Agua de Lluvia es un recordatorio de que incluso después de los tiempos más duros, siempre hay una oportunidad para nuevos comienzos. Empecemos a abrazar esta temporada con los brazos abiertos y mirando hacia los días coloridos que nos esperan